Hoy te presentamos a Vanessa, traductora jurada de francés. 🙂 Comenzó su aventura en el mundo de la traducción en 2012 y desde entonces no ha parado. Es metódica y muy trabajadora y, sin duda, uno de los grandes valores que tenemos en Iuratum. ¿Quieres conocerla? ¡Sigue leyendo!

1- ¿Qué te llevó a ser traductora jurada? ¿Cuántos años llevas en el gremio?

El paso del tiempo. Durante los estudios de TeI (con nombramiento TIJ) nos habían preparado para ser traductores o intérpretes (jurados), pero en ningún momento nos prepararon para el “después de”. Cursé un máster relacionado con el ámbito educativo y al finalizar me di cuenta de que realmente prefería traducir que enseñar.

A finales de 2012, unos compañeros me pasaron algunos encargos y ahí comenzó mi aventura en el mundo de la traducción. El día a día en este mundo hace que me guste cada vez más ser traductora jurada.

 2- ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Ayudar a la gente en sus trámites. Y el aprendizaje continuo. Cada día aprendes algo nuevo, que te lleva a profundizar en el tema. De hecho, muchos cursos que realizo se basan en algo que he aprendido con las traducciones.

3- ¿Cuáles son los documentos oficiales que más se suelen traducir y por qué?

En mi caso, he traducido muchos certificados de antecedentes penales, de nacimiento y de matrimonio para gente procedente de fuera del continente africano que quieren asentarse en España y necesitan dicha documentación para obtener los permisos de residencia.

Por otra parte, cuando llega junio o julio, surgen muchos proyectos de títulos universitarios y certificaciones académicas, de alumnos que quieren homologar sus estudios o que quieren cursar estudios de postgrado; o declaraciones de la renta.

Además de esto, a lo largo del año, siempre hay documentos notariales o balances de sociedades. Pero en menor medida.

4- ¿Por qué son necesarios hoy en día los traductores jurados?

Los traductores jurados actúan como “notarios” y al traducir dan su palabra de que el texto final dice exactamente lo mismo que el original, dando fe de que el texto traducido es fiel al texto origen, lo que conlleva una responsabilidad legal. Han sido, son y serán necesarios para que la gente pueda realizar sus trámites sin problemas, en la mayor brevedad posible, y porque, al fin y al cabo, estamos en un mundo globalizado y plurilingüe.

5- Seguro que a lo largo de tu carrera te has encontrado con muchas situaciones diferentes, ¿cuáles son las principales inquietudes de los clientes que piden una traducción jurada?

Que les sirva la traducción. Temen que al presentar los documentos traducidos el organismo competente les diga que no, que no pueden llevar a cabo los trámites porque no aceptan el texto final. Esto les ocurre a muchos clientes que vienen del continente africano que traen una traducción del documento y en España no se lo aceptan, por lo que tienen que buscar un traductor jurado.

6- ¿Alguna anécdota o cosa curiosa que te haya pasado en todos tus años de ejercicio?

Ahora mismo no recuerdo ninguna…

7- ¿Cómo debe ser, a tu juicio, un traductor jurado?

Dominar el lenguaje jurídico en los idiomas con los que trabaja, saber buscar recursos, documentarse y formarse continuamente.

8- ¿Qué destacarías de trabajar en una agencia de traducción jurada como Iuratum?

La facilidad a la hora de trabajar con ellos. Los trabajos llegan a través de una plataforma a través de la cual tienes acceso al documento, decides si quieres o no encargarte del proyecto. Y ante cualquier problema, están pendientes en todo momento.