Cuando uno va al notario a compulsar un documento, sabe perfectamente cómo debe entregarle el notario el documento una vez lo haya compulsado. Es un trámite al que se suele recurrir a menudo, por lo que la mayoría de las personas conocen qué se debe incluir para que la compulsa sea correcta. Sin embargo, en el caso de la traducción jurada existen más dudas sobre cómo debe ser la certificación, la firma e incluso el sello que el traductor jurado ponga en el documento en cuestión. ¿Quieres salir de dudas? ¡Sigue leyendo!

Así debe ser la certificación de una traducción jurada

La Orden AEC/2125/2014, de 6 de noviembre establece cómo debe ser la certificación en las traducciones juradas. Así, según el apartado 4 de dicha normativa, establece que los traductores-intérpretes jurados emplearán la fórmula en la que se debe hacer constar el idioma del texto de origen, el idioma al que se ha efectuado la traducción, el lugar de realización de la misma y la fecha.

Para que te hagas una idea, la fórmula que debe incluir el traductor jurado al certificar cualquier documento debe ser la siguiente:

Don/Doña ……………………………… (nombre y apellidos), Traductor/a-Intérprete Jurado/a de …………………………… (idioma) nombrado/a por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, certifica que la que antecede es traducción fiel y completa al ………………………. (lengua de destino) de un documento redactado en ………………… (lengua de origen).

En …….. (lugar), a …………… (fecha).

Firma

Además de esto, podría darse el caso de que te encuentres con algún traductor oficial que decida incluir más datos en la certificación. Eso es perfectamente válido. De hecho, el profesional de la traducción podría incluir el número de páginas del que consta la traducción, si la traducción se ha realizado a partir de un documento original o si, por el contrario, se ha utilizado una fotocopia, copia compulsada, documento transmitido por fax, entre otras cuestiones, pero al menos lo anterior, es obligatorio y no puede faltar.

La firma y el sello en las traducciones oficiales

En cuanto al sello, la misma normativa que hemos mencionado anteriormente, especifica que en el sello deben figurar el nombre del traductor-intérprete jurado, el idioma o idiomas para los que ha sido habilitado como traductor-intérprete jurado y su número de traductor-intérprete jurado.  Asimismo, la firma del traductor jurado deberá figurar justo después de la certificación.

Con estos datos ya te puedes hacer una idea del contenido oficial que debe figurar en las traducciones juradas. 🙂