Puede que cuando uno se pone a escribir no aprecie la diferencia entre redactar un documento de 300 palabras y uno de 400. Pero eso en sectores profesionales como el de la traducción jurada sí que es determinante, sobre todo, a la hora de determinar los costes. De esta manera, si te paras a pensarlo un poco, no te va a costar lo mismo que un traductor jurado certifique un testamento que haga lo propio con un certificado académico.

En el mundo de la traducción jurada es la propia agencia de traducción jurada la que establece las tarifas de cada documento. Éstas pueden ser o bien por página a traducir o por palabra, lo más común es hacerlo por palabra, como hacemos en Iuratum. Uno de los motivos para tarificar de esta manera es para ofrecer un precio más justo al cliente.

Y es que no es lo mismo cobrar por la traducción de 1000 palabras que hacer lo propio con un documento de 5 páginas y 100 palabras en cada una de ellas. En el segundo caso, el traductor deberá invertir menos tiempo para completar la tarea, generalmente. ¿Por qué pagar 5 páginas completa (esas 1000 palabras) si el documento tiene tan solo un párrafo en cada página (unas 500 palabras)? Por eso, en Iuratum pensamos que la tarificación por palabras ofrece un coste más justo para el cliente final.

De 100 a 1000 hay un gran trecho. No hay mejor manera de evitar conflictos que teniendo en cuenta el número de palabras para establecer un precio justo en una traducción jurada. Retuitear!

Longitud aproximada para una traducción jurada de documentos oficiales

Es un poco complicado establecer una medida exacta del número de palabras en los documentos oficiales. Todo depende del documento del que se necesite la traducción. Por ejemplo, un testamento suele se más extenso que una partida de nacimiento. Así que lo más probable es que un testamento tenga más de 1000 y de 2000 palabras, mientras que una partida de nacimiento no llegue a las 500.

Y si lo que necesitas es una traducción jurada de una factura, lo más probable es que no llegue a las 100 palabras; al contrario de lo que te sucedería con la traducción jurada de un título universitario, de unas 500 palabras, o de un certificado de notas, que sobrepasaría las 1000 palabras con toda seguridad.

La urgencia, cuesta

Ya has visto que el número de palabras sí que importa en traducciones juradas, pero no solo eso, las traducciones urgentes también son determinantes del precio. No es lo mismo poder entregar un documento oficial en una semana, que tener que hacerlo al día siguiente de recibirlo.

Cuando realices el encargo, la agencia de traducción te informará de este tipo de detalles que debes tener en cuenta. Sabemos que a veces no hay más remedio que realizar encargos de última hora, pero otras, ese tipo de recargos se pueden evitar enviando con el tiempo suficiente el documento a traducir.